Indicaciones
La terapia médica de refuerzo es apta para personas de todas las edades con una altura mínima de 150 cm. Los dolores reiterados de espalda o nuca o los dolores producidos tras una lesión que no han remitido tras 8 o 10 semanas son los indicadores habituales para una terapia de refuerzo.
La terapia no se recomienda cuando existen dolores agudos y articulaciones irritadas. En ese caso, una terapia activa reforzaría la irritación y los dolores, sin embargo, en un estado inferior al agudo y, especialmente, en un estado crónico, la terapia está muy recomendada.
Los médicos prescriben la terapia médica de refuerzo para los siguientes problemas:
- Dolores de espalda de todo tipo
- Tensiones en la musculatura de cuello y nuca
- Insuficiencia y desequilibrio muscular
- Osteoporosis
- Curvaturas prematuras de los discos intervertebrales y hernias discales que no necesiten operación
- Cambios degenerativos de la columna vertebral
- Latigazo cervicalDebilidades y errores posturales (por ejemplo: escoliosis, inestabilidades segmentarias, espondilolistesis)
- Enfermedades reumáticas de las articulaciones (por ejemplo poliartritis, morbus Bechterew, fibromialgia)
- Dolores de cabeza, migrañas
- Estados postoperatorios en la columna vertebral cervical, dorsal, lumbar

